El Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago lleva a cabo este viernes la audiencia de formalización de los 18 imputados vinculados a la denominada mafia china que operaba en el Barrio Meiggs, acusada de una serie de delitos como tráfico de drogas, homicidio, secuestro y extorsión.

Se trata de 17 ciudadanos extranjeros -16 de nacionalidad china y un boliviano-, y un funcionario activo de Carabineros, perteneciente a la Segunda Comisaría de Santiago.

El carabinero es acusado de colaborar activamente con la organización criminal al cumplir la función de «avisar» sobre los procedimientos de fiscalización e investigaciones policiales que estaban en curso en el tradicional barrio capitalino,

Según los antecedentes presentados en la audiencia, el funcionario utilizaba la aplicación WhatsApp para alertar a la banda sobre los operativos policiales que se realizarían, y también se le imputa haber entregado armas y drogas directamente a la organización.

Extorsión a víctimas

Además, se detallaron los métodos utilizados por la banda para extorsionar a sus víctimas y se dio cuenta de la existencia de varios «lugares de cautiverio», donde las víctimas eran retenidas y agredidas.

El objetivo de estas agresiones era forzar a los afectados a realizar distintas acciones en beneficio de la banda. Entre ellas, se les obligaba a firmar documentos asumiendo deudas con los integrantes de la organización.

Además, mediante amenazas, las víctimas eran trasladadas a bancos y obligadas a retirar millonarias sumas de dinero.

La formalización ha enfrentado algunas dificultades, dado que la mayoría de los imputados son ciudadanos chinos y no hablan español, por lo que la audiencia ha requerido la presencia de varios traductores para asistir tanto a los abogados como al juez, asegurando el debido proceso.