En estos 37 días de gobierno de Kast ¿qué hemos vivido como país?
El bencinazo del 23 de marzo que significaron alzas de $370 por litro de bencina, continua con las alzas de las últimas horas de más de $20 por litro; lo que genero una espiral inflacionaria en alimentos, transporte en regiones, la UF superó ya los $40.000 por nombrar algunos hitos.
En abril la inflación podría llegar a 2% según expertos y para el año se proyecta una inflación anualizada del 4,5%, lejos del 2,6% que se tenía en febrero antes de la guerra de Trump.
La vida cotidiana se hizo más cara para las mayorías. Esta mayor inflación afecta más a las clases medias y a las familias vulnerables que viven de un sueldo y que les costará más llegar a fin de mes.
Son las clases medias las que más sufren la inseguridad en los barrios, el avance del crimen organizado en las comunas y ven con pesimismo que aumentan los homicidios en este poco más de primer mes de la administración Kast.
En ese escenario de mayor pesimismo y de aumento de la desaprobación al gobierno, La Moneda decide reactivar su proyecto de ley que tiene como principal eje rebajar los impuestos de las grandes empresas del 27% al 23%, reponer la reintegración tributaria que es una transferencia directa a los más ricos de 800 millones de dólares que dejarían de pagar en impuestos, eliminación de impuestos a las ganancias de capital, invariabilidad tributaria entre otros beneficios para los sectores acomodados del país.
Esas rebajas significan 3 mil millones de dólares menos en las arcas fiscales. Eso afectará el financiamiento del gasto social en salud, vivienda, educación, seguridad y pensiones que han sido vitales para mejorar la condición de vida de los sectores medios y vulnerables en democracia.
Esta rebaja de impuestos ahondará el déficit fiscal porque NO hay compensaciones fiscales, por lo tanto, debilitará las posibilidades de recuperación de la economía
Además, este proyecto de ley de una mal llamada Reconstrucción Nacional (nombre que le puso Pinochet a sus políticas entre 1973 y 1975) donde combina ayuda a damnificados con una fuerte rebaja de impuestos a las grandes empresas sin ningún tipo de compensación fiscal es un tutti fruti inadmisible, según últimos fallos del Tribunal Constitucional.
Esta combinación miscelánea pretende pasar “gato por liebre” o sea disfraza ayuda a damnificados con su real interés que es rebajar impuestos a las grandes empresas y así dar una señal proinversión al empresariado -que son los únicos que aplauden estos anuncios- y seguir desprotegiendo a las clases medias y familias vulnerables que se debaten en la incertidumbre ante la espiral inflacionaria que generó el bencinazo del 23 de marzo.
Raya para la suma, este proyecto solo se jode a las clases medias y más pobres.





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